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viernes, 14 de mayo de 2010

El pago simbólico por visita médica no convence a políticos ni a expertos

Especial: la sostenibilidad del Estado de bienestar: Opina sobre la Sanidad Pública La mayoría de países de la UE aplica algún tipo de aportación asistencial del usuario, una cantidad que se abona al ir al médico. Algunos lo ven como un buen elemento disuasorio de visitas innecesarias. Otros creen que entraña el riesgo de expulsar del sistema a los más necesitados. Como medida recaudatoria no compensa

¿Qué pasaría si tuviera que pagar dos euros por consulta médica? ¿Y cinco cada vez que vaya a urgencias? El debate sobre el llamado copago es antiguo en España. Ahora, en un momento en que toca apretarse el cinturón, con una sanidad pública que padece de déficit crónico y una deuda de más de 12.000 millones de euros, resucita para algunos como una posible receta a aplicar. No tanto para aportar nuevos recursos al sistema (financiación), sino más bien como una medida disuasoria. Pero el sistema, que ya se utiliza de distintas formas en muchos países de la UE, tiene sus riesgos: puede privar del uso de la sanidad a muchos que lo necesitan. Su rentabilidad, además, está en duda.

Continúa en : El País

lunes, 26 de abril de 2010

Incertidumbre

Los jóvenes de hoy viven en un mundo con pocas certezas y demasiados titubeos. Es necesario un cambio de paradigma y ellos son los encargados de hacerlo realidad.
Los jóvenes siempre llevan la responsabilidad de cambiar el mundo. Pero antes de acometer esta noble misión tienen que enfrentarse también con el destierro de todos esos tópicos que los tildan de conservadores, pasivos e insolentes. Mientras, la realidad dice que nunca en la historia hubo jóvenes tan preparados y viajados como los de nuestros días.
Muchos de los estereotipos que recaen sobre ellos no representan a la mayoría. Por lo general, los sondeos coinciden en que los jóvenes del siglo XXI son individualistas pero solidarios, sobre todo con las causas referidas al respeto de los derechos humanos a nivel global. Participan en política pero la hacen de otro modo. Son menos los que se enrolan en organizaciones sindicales o partidos políticos, quizás por que son instituciones de un siglo que ya no es el suyo. Pero contribuyen con su voto en las urnas e interaccionan a través de blogs y redes sociales, los nuevos espacios de encuentro de la juventud.
Es cierto que para ellos las condiciones siempre fueron difíciles, pero ahora el horizonte se ha hecho todavía más incierto. La incertidumbre es una de las sensaciones más habituales que tienen que sobrellevar aquellos Se trata de una revolución pacífica en la que los cambios ya no se realizan con estrépito, pancartas y altavoces sino de manera tranquila y a través del dialogo e interacción a escala planetaria. que están entre los 18 y los 30 años. La falta de oportunidades laborales y la precariedad de los contratos que se les ofrecen hacen que muchos no vean con claridad su futuro. “Estudiamos a ciegas, no sabemos si lo que hacemos no servirá de algo, no tenemos ni idea de lo que va a pasar”, asegura Itziar Fuente, estudiante de biología en la Universidad de Oviedo.

Continua en: Revistafusion