miércoles, 28 de octubre de 2009

Síndrome de Asperger, reportajes

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martes, 27 de octubre de 2009

La química del té

Te puede parecer "un científico raro", pero no. Es un estudio serio. Para mi calentar previamente la tetera es buena práctica, sobre todo para no perder las propiedades del té. Atentos a la explicación pero no os bebáis el té en un matraz y menos descafeinado. Para mi no hay nada como un Puh Ehr o el Earl Grey. Y como se dice: "Poner la leche o el azúcar en el té es como echar el ketchup en el vino francés"

Trastornos de la personalidad

Personalidad paranoide: Las personas con una personalidad paranoide proyectan sus propios conflictos y hostilidades hacia otros. Son generalmente frías y distantes en sus relaciones. Tienden a encontrar intenciones hostiles y malévolas detrás de los actos triviales, inocentes o incluso positivos de otras personas y reaccionan con suspicacia a los cambios en las situaciones. Son incapaces de ver su propio papel dentro de un conflicto.

Personalidad esquizoide: Las personas con una personalidad esquizoide son introvertidas, ensimismadas y solitarias. Son emocionalmente frías y socialmente distantes. A menudo están absortas en sus propios pensamientos y sentimientos y son temerosas de la aproximación e intimidad con otros.

Personalidad esquizotípica: Las personas con una personalidad esquizotípica se encuentran social y emocionalmente aisladas. Además, desarrollan pensamientos, percepciones y comunicaciones insólitas. Por ejemplo, una persona puede creer que va a tener realmente mala suerte si pasa por debajo de una escalera o que puede causar daño a otros teniendo pensamientos de ira. La gente con una enfermedad esquizotípica puede tener también ideas paranoides.

Personalidad histriónica: Las personas con una personalidad histriónica (histérica) buscan de un modo notable llamar la atención y se comportan teatralmente. Las emociones a menudo aparecen exageradas, infantilizadas e ideadas para provocar la simpatía o la atención de los otros.

Personalidad narcisista: Las personas con una personalidad narcisista tienen un sentido de superioridad y una creencia exagerada en su propio valor o importancia, lo que los psiquiatras llaman “grandiosidad”. La persona con este tipo de personalidad puede ser extremadamente sensible al fracaso, a la derrota o a la crítica y, cuando se le enfrenta a un fracaso para comprobar la alta opinión de sí mismos, pueden ponerse fácilmente rabiosos o gravemente deprimidos. Su comportamiento es a menudo ofensivo para otros, que les encuentran egocentristas, arrogantes o mezquinos.

Personalidad antisocial: Las personas con personalidad antisocial (en otro tiempo llamada psicopática o personalidad sociopática), muestran desprecio insensible por los derechos y los sentimientos de los demás. Explotan a otros para obtener beneficio material o gratificación personal. Sus relaciones están llenas de deshonestidades y de engaños.

Personalidad límite: Las personas con una personalidad límite son inestables en la percepción de su propia imagen, en su humor, en su comportamiento y en sus relaciones interpersonales.

Personalidad evitadora: La gente con una personalidad evitadora es hipersensible al rechazo y teme comenzar relaciones o alguna otra cosa nueva por la posibilidad de rechazo o de decepción.

Personalidad dependiente: Las personas con una personalidad dependiente transfieren las decisiones importantes y las responsabilidades a otros y permiten que las necesidades de aquellos de quienes dependen se antepongan a las propias. No tienen confianza en sí mismas y manifiestan una intensa inseguridad.

© Merck Sharp & Dohme de España.

Los suicidas

Los "michelines".

Mala alimentación, estrés y falta de ejercicio es el factor para acabar con obesidad. Las cifras asustan ¡tres de cada cien españoles padece obesidad abdominal! ¿Y qué es eso?
Eso son los "michelines" que se crean en el abdomen, la mal llamada "tripilla cervecera". En las personas con exceso de peso se pueden dar dos tipos de obesidad:
  • Obesidad periférica o ginoide. Grasa acumulada en glúteos, muslos y brazos.
  • Obesidad central, abdominal o androide. Grasa acumulada en el abdomen.
Las nuevas tecnologías están muy bien pero ya que estás sentado en el ordenador si tienes ciertos "michelines" y alguna tendencia al "sillónball", deja que te de un consejo y no busques en Google soluciones mágicas ¿Quieres saber si eres obeso? Mira este TEST (Sociedad Española de Cardiología).


Fuente: http://www.fundaciondelcorazon.com/

lunes, 26 de octubre de 2009

Revelación de datos del donante y la bioética

Cavadas critica la revelación de datos del donante. ¿Qué ocurre cuando se viola el derecho a la intimidad? ¿Desde la ética es bueno saber quién es el donante? Dónde entran los derechos del donante aunque éste esté muerto, éstos recaen en su familia y descendientes o en caso de no tener familia en la comunidad médica. La prensa por afán de protagonismo llega a sobrepasar límites insospechados. Aún queda mucho camino a la bioética.
Donante y paciente tienen derecho a una intimidad. Bien por la memoria de uno, y el bienestar y la buena recuperación del paciente no solo física sino psicológica.

domingo, 25 de octubre de 2009

Tanatología, “La ciencia de la muerte”

Tanatología, “La ciencia de la muerte”, fue acuñado en 1901 por el médico ruso Elías Metchnikoff, (Premio Nobel de Medicina en 1908 por sus trabajos que sobre la teoría de la fagocitosis). En ese momento la Tanatología fue considerada como una rama de la medicina forense que trataba de la muerte y de todo lo relativo a los cadáveres desde el punto de vista medico-legal. Hoy en día el fin de la Tanatología es el de:
Desmitificar la muerte y el morir aprendiendo a convivir con ella. En este sentido participamos de la opinión de "educar para la vida y la muerte a niños y niñas, adolescentes y adultos para que partiendo del conocimiento personal, cultural, social y a la luz de la ciencia podamos todos no solo vivir sino también morir con dignidad". (Nota: Tanatologia.org)
¿Sabemos aceptar la muerte de nuestros seres queridos en una sociedad sobrada de conocimiento? O mejor dicho ¿No preocupamos de conocer la muerte al igual que de la vida?